La ciudad Fez, en Marruecos, queda grabada en la memoria de sus visitantes por sus colores y aromas. Sobre todo con los olores poco agradables de uno de sus barrios más famosos: el de la curtiduría.
Fez, antigua capital de Marruecos, es históricamente una de las ciudades comerciales más importantes del Magreb. Las pieles, se transformaban en las curtidurías más importantes de la región, las cuales se preservan intactas en la actualidad, empleándose en ellas los mismos métodos de trabajo de hace siglos.
Al acercarnos a la zona de los curtidos, el olor se vuelve tan intenso, que muchos turistas prefieren resguardarse con la rama de hierbabuena, que ofrecen los trabajadores de las tiendas, bien pegada a la nariz para evitar el olor. A pesar hedor que se respira en la zona, es una de las más conocidas y visitadas de Fez, para observar paso a paso el proceso artesanal de curtido de las pieles y su inmersión en tinte.
La más grande de la ciudad es, la curtiduría de Al-Chauara ubicada sobre un patio central con pilares cilíndricos de ladrillo, utilizados en el procesado de las pieles. Las pilas con líquidos de diversos colores, son una de las postales más características de la ciudad, aunque no resulten muy entrañables en el recuerdo debido a su fétido aire.
Aquí se pueden observar los distintos procesos necesarios para transformar una piel cruda en un producto perdurable y suave: desde el “trabajo de río”, donde se curan las pieles, hasta el curtido, engrasado y la coloración, terminando con su secado sobre los tejados.
0 comments:
Post a Comment